La guitarra tiene un cuerpo semihueco de caoba y una tapa trasera de arce acolchado. Esta combinación clásica junto a las pastillas Lollar P-90 le proporcionan un timbre con mucho cuerpo y sustain. Muy buena definición de sonidos medios y graves con agudos más suaves.

Las bobinas anchas y planas producen ese tono vintage que precedió a la introducción de las humbuckers en 1957. Idóneas para un cuerpo de caoba. Pastillas rockeras, que saben rugir cuando se les exige.